Cabío se queda sin marisco

J.?M. jamardo RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

La escasez de bivalvo aleja a los productores de la zona

02 feb 2011 . Actualizado a las 11:40 h.

El banco de libre marisqueo de Cabío languidece. Y es que pasados los primeros días de actividad extractiva nada más abrirse la campaña, los productores huyen de la zona pobrense ante la falta de marisco. No hay más que dar una vuelta por el lugar para comprobar que apenas interesa. Poco después de las once de la mañana, la lancha de vigilancia de la cofradía pobrense se acerca al banco natural más importante de almeja babosa de la ría de Arousa y que tutela la Consellería do Mar.

El panorama es desolador. Entre quince y veinte embarcaciones faenan en el lugar, casi todas con base en el municipio de A Pobra. Y es que según comentó un mariscador, «é o único que temos para poder traballar». Pueden ir hasta Os Lombos o a la costa ribeirense a trabajar en esas zonas de libre marisqueo pero entre los gastos de combustible, los bajos precios y la escasez de bivalvo «prefiro quedar aquí, ao lado da casa», comentó un mariscador que de vez en cuando sacudía las manos debido al frío que hacía ayer por la mañana en la ría arousana, a pesar de unos más que agradables rayos de sol que intentaban calentar el día en medio del mar.

Número de unidades

El biólogo del pósito pobrense reconocía que es la peor campaña de los últimos ejercicios. Tanto él como los marineros de la localidad reconocían ayer que apenas hay bivalvo en la zona. Aunque con el paso de las semanas va disminuyendo el número de barcos, nunca hubo tan pocos. Comentó que a estas alturas se podían juntar unos cincuenta pero es que esta semana solo aparecen unos cuantos.

Todos los productores coinciden en que es necesario realizar un cambio de rumbo y aumentar la producción.

Los pocos productores que se dan cita estos días en Cabío son conscientes de que tienen que trabajar mucho para sacar un pequeño sueldo. La mayoría pasa unas seis horas tirando del rastro para sacar entre 40 y 50 euros, a los que hay que descontar los gastos de combustible y la Seguridad Social.

La campaña en los bancos de libre marisqueo arranca en el mes de octubre y a Cabío acuden barcos procedentes de la mayor parte de los puertos arousanos, incluidos los barbanzanos y también procedentes de A Illa, Cambados y O Grove, entre otros. En los primeros días de actividad en la zona, donde faenan a más de seis metros de profundidad, trabajan más de doscientas naves. Con el paso de las semanas el numero de unidades se va reduciendo pero nunca fue tan pobre como este año.

Aunque el tope es de seis kilos de almeja babosa y 25 de roja, nadie es capaz de hacerse con lo cupos establecidos. Como mucho, un marinero puede llevar para tierra cuatro o cinco kilos que se pagan a poco más de diez euros cada uno. Por no haber, no hay ni lanchas de control ni vigilancia. Solo unos valientes que viven única y exclusivamente del marisqueo. El resto, pues buscó otras salidas y alternativas más productivas.