Como hiciera la pasada semana con el Dorneda, con el mismo objetivo encara el Boiro la jornada de Preferente. El conjunto de Vecho pretende derrocar al Betanzos del liderato del grupo norte. Y si hace ocho días logró desbancar al cuadro de Carlos Brizzola en Barraña, ahora quiere lograrlo a domicilio, en el García Hermanos.
El joven técnico boirense se lleva al coliseo betanceiro a toda su plantilla, salvo a Pablito, quien continúa con sus problemas de pubis. El colectivo barbanzano, que camina cuatro puntos por debajo del primero (46-50), que contabiliza un partido más, acude a la cita con las pilas bien cargadas: «La moral siempre anda alta cuando vives una semana en la que has vencido a un rival directo, como era el Dorneda», argumentó Vecho.
Confirmó el entrenador que tiene la pretensión de volver con los tres puntos «o al menos con uno para que ellos, que empataron en Barraña (1-1), no nos cojan el golaveraje».
Con respecto al rival, el míster del Boiro aseguró que es un cuadro «muy similar al nuestro. Siempre intenta jugar la pelota. Conozco a Xoel, un goleador que acaba de rescatar del Mesón do Bento, ante el que anotó tres goles cuando estaba en su banquillo», recordó.
Nueve ausencias importantes
Con nueve importantes bajas viaja el Noia a Foz. Para completar la convocatoria, Néstor Romero ha recurrido al conjunto juvenil. Santi (3 partidos), Carlos y Buceta están sancionados; el meta Alassane, Mario y Luis Trasbach, lesionados; Nichelo sigue enfermo, mientras Guerra y Josiño se han quedado fuera por asuntos propios.
En este contexto, el preparador ha llamado a los juveniles Canaval, Ramón (portero) Mario Roo y Julio y posiblemente a Adrián y Julio, aunque dependía del partido de ayer contra el Victoria B. Los séniores disponibles son el meta Juancho, Beni, Espi, Pana, Kubala, Brais, Gonzalo, Isi, Maikon y Lay.
Néstor admitió que encaran la salida sin la columna vertebral, pero resaltó: «Temos que afrontar o partido así e só nos queda loitar para ver de acadar un resultado positivo».