El Gobierno confirma que el nuevo cuartel de Vilagarcía se aplaza por falta de financiación

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA/LA VOZ.

BARBANZA

El nuevo cuartel de la Guardia Civil en Vilagarcía se vendió como uno de los proyectos más importantes del Gobierno central para la comarca. No hace mucho que Antón Louro lo recordaba en Pontevedra y que el subdelegado del Gobierno y la alcaldesa de Vilagarcía describían en una rueda de prensa las «magníficas instalaciones» que se estaban diseñando para un cuartel que incluso albergaría las funciones de policía judicial y de la reserva fiscal del Puerto. Sin embargo, a la hora de renunciar al proyecto, todo el mundo se enteró por el Boletín Oficial del Estado . Incluso en la Comandancia de la Guardia Civil, en el Concello de Vilagarcía y en el seno del PSOE, donde algunos cargos ayer aún no tenían conocimiento de la noticia. La Gerencia de Infraestructuras del Ministerio de Interior ha renunciado a la celebración del contrato de obra. La confirmación del delegado del Gobierno en Galicia fue escueta: «Existe a firme vontade por parte do Goberno de España de levar a cabo este proxecto, pero agora mesmo hai un problema de financiamento que se está tratando de resolver, e este problema é o que condiciona os prazos de execución desta obra», dijo Antón Louro. La renuncia es, en principio, temporal. De cumplirse las promesas de los representantes del Gobierno en Galicia, no se trata de una suspensión, sino de un aplazamiento, con la intención de retomarla cuando haya dinero. Lo cierto es que el anuncio sorprende, porque los trámites para construir el cuartel estaban bastante avanzados. La suspensión del proyecto tiene otras consecuencias, ya que la parcela que el Concello cedió a Interior en O Piñeiriño para la construcción del cuartel fue una permuta a cambio del antiguo edificio de la Policía Nacional en la calle Castelao. Pero como el valor de este inmueble es superior al otro, el Concello se comprometió a pagar la diferencia de 172.119 euros en dos anualidades. Ahora está por ver si la deuda se renegocia o se mantiene como está a la espera de que algún día se construya el nuevo cuartel.