15 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Los institutos son un poco como el templo del saber, de la cultura y la educación de los jóvenes. Cuando alguien atenta contra ellos, como ocurrió con los vándalos que se cebaron con el de A Pobra, es como si profanaran algo sagrado. Es una pena que los autores de tales fechorías no respeten estas instalaciones, y que el paso por el colegio no haya calado más hondo en ellos.