A quién no le gustaría ser protagonista de las fiestas de su pueblo o de una de las más importantes de la comarca barbanzana, aunque solo fuese por unos minutos? ¿O tener enfrente a miles de personas riendo sus gracias? Pues ahora ya es posible. La comisión de fiestas de A Guadalupe busca pregonero. Eso sí, nada de rostros conocidos, sino un auténtico anónimo para el gran público, que acude a las populares celebraciones rianxeiras con un solo objetivo: divertirse.
Ya está bien de personajes famosos que se ponen delante de un micrófono para leer un guión escrito previamente y que normalmente no sienten ni conocen las fiestas «máis grandes e espectaculares do ano», según afirman desde la comisión.
La organización busca a un desconocido. Un monologuista aficionado para el pregón de las fiestas de este año, que se celebrarán entre el 10 y el 17 de septiembre. El propósito es que sea un vecino el que dé el pistoletazo de salida. O, incluso, un foráneo que tenga interés en hacer reír al respetable.
Las bases son muy sencillas. Basta con preparar un monólogo divertido de entre cinco y diez minutos de duración relacionado con las celebraciones rianxeiras y enviar una copia o un vídeo a comisión de fiestas.
Jurado
Pero las dotes de artista habrá que demostrarlas antes del gran día. Los interesados tendrán que superar una dura prueba de selección, pues para «subirse ao balcón do concello no serve calquera». Un riguroso y entendido jurado se encargará de elegir al mejor durante la celebración de una gala que posiblemente se realizará en el auditorio. Eso sí, siempre y cuando haya aspirantes, aunque tratándose de Rianxo, seguro que no faltarán incondicionales que quieran ser el centro de atención del día del Chupitaso .
Además de divertirse y convertirse en la persona más famosa de A Guadalupe de este año, el afortunado monologuista se embolsará la nada despreciable cantidad de 250 euros, que será un excelente complemento para completar por todo lo alto los gastos de siete largas jornadas de diversión y alegría.
Dar el pregón en Rianxo no es cualquier cosa y «non vale calquera». Tiene que ser alguien alegre, divertido y que sepa enganchar al público, y también que sienta estas celebraciones. Esa fue la intención de los responsables de los festejos para dar un giro completo a un acto simbólico que ya forma parte de la historia de la localidad.
Por la balconada del concello han pasado todo tipo de personajes célebres de la música y de las artes escénicas. Grandiosas fueron las apariciones de Toñito de Poi, Quico Cadaval, Manquiña o Xurxo Souto. Ahora, ese artista anónimo tiene ante sí la oportunidad de su vida. Ser pregonero en Rianxo le abrirá las puertas del éxito o, por lo menos, lo pasará estupendamente y será el rey de la noche.
De las fiestas de A Guadalupe al estrellato solo hay un paso. El que quiera vivir de la interpretación ya sabe donde tiene una oportunidad de oro para iniciar su carrera artística. La plaza Castelao es un excelente trampolín para alcanzar la fama.