Boiro demuestra su devoción

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez RIBEIRA/LA VOZ.

BARBANZA

Pese a lo efímero de los mantos florales del Sacramento, decenas de vecinos se implican cada año en su elaboración

27 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Dan igual las horas, los días, las semanas que hayan sido necesarias para confeccionar las alfombras florales que hoy lucen en el entorno de la iglesia parroquial de santa Baia de Boiro, en el Camiño Real y en la calle Bao. Da igual también que en cuestión de minutos todo ese trabajo vaya a acabar hecho trizas tras los pasos de las decenas de personas que, previsiblemente, se sumarán a la procesión prevista para esta tarde. Porque lo realmente importante en el día del Sacramento es cumplir con una tradición que, en muchos casos, solo la más ferviente devoción puede mantener.

Un ejemplo claro de esto se vivió el año pasado. Cuando todo estaba preparado para ponerse manos a la obra y plasmar los diseños sobre el asfalto, la lluvia se cernió sobre la localidad y amenazó con aguar la fiesta a los vecinos que durante días dedicaron buena parte de su tiempo a trabajar en la recolección de las flores. Pero, a base de esfuerzo y un trabajo intensivo, la celebración salió adelante tal y como estaba previsto.

Así que lo de este año parece pan comido teniendo en cuenta que las previsiones meteorológicas apuntan a que lucirá el sol durante toda la jornada.

Dos semanas

Desde hace al menos quince días, decenas de vecinos, en su mayoría mujeres que residen en las calles por las que pasará la procesión del Sacramento, trabajan en la recolección de las plantas y flores que adornarán los mantos. De hecho, desde la organización hablan de estas personas, entre 20 y 30 ciudadanas, como de las auténticas artífices de la celebración, ya que sin el trabajo que realizan las alfombras nunca adornarían las calles boirenses.

En cuanto al proceso para la elaboración de los mantos, ayer por la tarde tocó empezar a marcar el asfalto con los dibujos que darán forma a las alfombras de flores y sal tintada con las que se festejará un año más el Sacramento. Estas tareas empezaron en torno a las cinco y media de la tarde para que, a eso de las diez de la noche, estuviese todo listo para que el colorido comenzase a teñir las calles.

Aunque sin tener una previsión exacta del tiempo que sería preciso invertir para completar todo el trabajo, los encargados de elaborar los mantos calculaban que las tareas se prolongarían hasta bien entrada la madrugada.

Horas de esfuerzo de las que ya puede verse el resultado sobre el firme de las calles, aunque solo por unas horas. A las ocho de la tarde dará comienzo la misa previa a la procesión que borrará el trabajo de semanas enteras.

También en Bealo

Pero la localidad de Boiro no es la única que hoy está de celebración, sino que en Bealo se festejan también el Sacramento y las primeras comuniones. Por eso, los vecinos de esta parroquia también tuvieron que emplearse a fondo durante la pasada madrugada para confeccionar su manto floral.

Su alfombra será incluso más efímera que la de Boiro, ya que la misa solemne y la procesión de celebrarán a partir de la una de la tarde.