El espacio público de Os Muíños, en Ribeira, está lleno de agujeros, pintadas y zonas acordonadas. Aún no se puede inaugurar porque hay filtraciones en los garajes
23 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La plaza de Os Muíños, en Ribeira, es como un paquete a medio desembalar, abandonado a su suerte. Y de tanta desidia, el deterioro está dejando huella en las instalaciones que, tras años de obras y anuncios constantes, sigue aún sin inaugurar. Así lo recuerdan vecinos y transeúntes que a menudo pasan por esa plaza, y que dicen estar hartos de las continuas reformas a las que está siendo sometido este espacio y de ver cómo se estropea más cada día que pasa.
Jardineras abandonadas, con suciedad y maleza, farolas y fuentes empaquetadas, baldosas levantadas, agujeros tapados provisionalmente con tablas de madera, pintadas, cristales rotos, zonas acordonadas... forman el paisaje que ofrece la plaza de Os Muíños. Un lugar que lleva casi tres años en obras, y en el que el Ayuntamiento de Ribeira pretendía crear una plaza pública con juegos infantiles, zona de paseo, bancos... Pero la realidad es distinta. Deficiencias técnicas, sumadas al abandono y a la lacra del vandalismo, han derivado en una imagen desoladora. Se trata, además, de desperfectos surgidos en un entorno que aún no ha sido inaugurado.
Una vecina de Os Muíños, Dolores Baamonde, que lleva solo un mes viviendo allí, asegura que cada vez está en peor estado esa plaza: «Ademais, os farois non funcionan, pero as barras da luz estaban acesas noite e día. Agora, por fin, desde hai uns días só as prenden pola noite».
Cercar todos los días
Los habitantes se quejan, además, de que hay filtraciones de agua en los garajes subterráneos, algo que no sucedía cuando se comenzó esta obra. «Os canos están vellos, e o material co que cubriron o chan non é bo para iso», comenta otro vecino. Una de las empleadas de la guardería que hay en la plaza, Laura Piñeiro, expone otro problema más, las caídas: «Din que o chan é antideslizante, pero aquí xa caeron dous pais cando chove. E para os nenos é un perigo porque a praza está chea de buratos». Algunos de ellos están tapados con tablas que se pueden quitar con facilidad.
Otras zonas están acordonadas, lo que no impide que se cuelen los niños: «Os cativos pasan igual e poden caer. E o propio vento arranca as cintas, así que todos os días veñen por aquí operarios a colocalas de novo», continúa Piñeiro.
Un problema a mayores que preocupa a muchos vecinos es la suciedad. El dueño de una tienda de informática de la zona se queja de que con frecuencia está lleno de excrementos de perro: «A barrendeira vén sempre limpar, pero iso é responsabilidade dos propios donos dos cans». En ese aspecto insisten muchos habitantes, que piden más civismo a los propietarios de los animales.
Sin fecha de inauguración
Desde el Ayuntamiento de Ribeira explicaron que todavía no hay fecha para la inauguración de la plaza. Aseguran que en estos momentos la prioridad es solucionar los problemas de filtraciones de agua que hay en los garajes de la zona. También señalan que es Ageco, la empresa constructora, la que se está encargando de reparar estas y otras deficiencias detectadas en la plaza, pues la obra todavía está sin entregar.