La nueva ley del suelo abre la puerta a la ampliación del cementerio de Abanqueiro
BARBANZA
La modificación de la Lei de Ordenación do Territorio de Galicia (Louga) podría ser la tabla de salvación esperada por muchos vecinos de Abanqueiro que desde hace tiempo reclaman que se amplíe el cementerio parroquial. Hasta ahora, las gestiones del Concello ante el departamento autonómico de Urbanismo para que autorizase la actuación en una finca anexa al camposanto sobre la que existe una opción de compra fueron infructuosas, pero el cambio en la norma permite ver algo de luz al final del largo túnel. Pese a no ser municipal, el alcalde boirense, Xosé Deira, siempre mostró su interés en la ampliación de la necrópolis de Abanqueiro, y fue él quien habló de la posibilidad de que la Xunta dé luz verde a la actuación: «Polo que nos dixeron, coa modificación da Louga parece que vai ser posible a ampliación. Xa temos solicitada unha entrevista coa directora xeral de Urbanismo para ver que pasos temos que dar e facer que a actuación bote a andar». En esta ocasión, el regidor se mostró especialmente optimista sobre la posibilidad de solucionar el problema de la falta de nichos en el cementerio de Abanqueiro e incluso habló de intentar iniciar los trabajos este mismo año. En este sentido, Deira explicó que ya se está constituyendo una comisión vecinal que se encargará de promover la actuación. Asimismo, el alcalde aseguró que, aunque el Concello de Boiro no tiene competencia sobre el camposanto dado que es parroquial, sí apoyará en todo lo posible la iniciativa vecinal para dotar de más panteones a la necrópolis. Costas De ser cierto que la modificación de la ley del suelo resolverá el escollo que suponía la falta de permiso de Urbanismo -que no dio luz verde a la obra pese a que el terreno aledaño al cementerio está calificado en el plan xeral como espacio dotacional para la ampliación-, quedará aún pendiente otro fleco para poder llevar a cabo los trabajos: la autorización de Costas. La necrópolis de Abanqueiro está construida en terrenos afectados por la línea marítima de modo que cualquier actuación requiere del permiso del Estado para poder ejecutarse. Y dado que el camposanto es parroquial, es la Iglesia la que debe solicitar esa autorización. En este sentido, el Arzobispado ya ha sido advertido de la necesidad de construir más tumbas y, al parecer, no habrá problema en cursar la correspondiente petición al ministerio para que permita acometer la obra. Por otro lado, los vecinos pretenden aprovechar los trabajos de ampliación para llevar a cabo en la zona vieja del cementerio algunas obras de mejora. De hecho, los daños existentes son importantes y en una de las filas de panteones fue necesario acometer una actuación de urgencia porque una de las paredes laterales se abrió provocando las filtraciones de agua al interior de las tumbas.