Con el inicio del nuevo siglo, la villa barbanzana estrenó biblioteca y casa de cultura, además de mantener en constante actualización el edificio del museo de Valle-Inclán
21 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Poco dista de la realidad que narra una trabajadora del Concello de la ecuación que por igual aplican el resto de gobiernos municipales, autonómicos y estatales a la hora de exponer cual es el tratamiento del departamento cultural en una pole position en la que se incluyen también el resto de áreas municipales: «Hacemos lo que podemos, ya que además de ser un presupuesto menor que el de otros departamentos hay que luchar para que no sufra recortes en beneficio de otras concejalías» expone la misma trabajadora, quien revela que «aproximadamente el Concello gastó en el 2009 unos 70.000 euros para la realización de actividades culturales, a los que hay que añadir unos 30.000 más en subvenciones procedentes tanto de la Xunta como de la Diputación coruñesa».
A pesar de la dependencia de otras Administraciones como las ya citadas en materia de difusión cultural -situación que se repite en la totalidad de los ayuntamientos gallegos, incluidas la conocidas como siete grandes ciudades- los vecinos de A Pobra puede decir y con la cabeza bien alta que las instalaciones para promocionar el arte de base con dependencias acondicionadas para tal fin pasa en la actualidad por un momento más que dulce.
El tridente
Son dos principalmente los pilares sobre los que se sustenta esta situación formativa. Por un lado está la casa de cultura-inaugurada en el 2006-, que incluye a través de clases tutorizadas -ocho profesores en plantilla- la posibilidad de estudiar música en el aula especializada, además de pintura o informática. El teatro es otro de los géneros artísticos que también se promocionan en el término.
Es el aula musical un ejemplo de esta promoción de base, al albergar un amplio catálogo de instrumentos sufragados con gasto municipal -25.000 euros- y que permite a los niños asumir estas lecciones sin coste alguno. La biblioteca actual ocupa desde hace una década también las dependencias frente a la ría de Arousa. Un espacio en el que se incluyen cerca de 22.000 libros, existiendo una sección de novedades que se renueva mensualmente.
El museo Valle-Inclán completa este tridente. Una institución que a través de las rutas que llevan el nombre del escritor o las visitas guiadas que los escolares hacen a lo largo del año, mantienen una actividad dinámica.