Aunque todo se está desarrollando según lo previsto, el arduo trabajo que supone la redistribución de los terrenos afectados por la concentración parcelaria de Cures y Boiro hará que la actuación se prolongue durante al menos un año más, según los cálculos del ejecutivo. El edil de Urbanismo boirense, Xoán León, explicó que el período para recoger las preferencias de los propietarios afectados sobre la ubicación de sus nuevas parcelas remató en marzo y que ahora se están estudiando todas las propuestas, un proceso que se desarrollará durante varios meses, de modo que la reparcelación no verá la luz hasta dentro de un plazo aproximado de un año. Mientras tanto, siguen los trabajos para abrir los viales en los terrenos incluidos en la concentración de Cures y Boiro. Según indicó León, en estos momentos está paralizada una de estas pistas en la zona de Comoxo por problemas con un propietario.