De los casi cincuenta colegios que tienen las comarcas de Barbanza, Muros y Noia, solamente siete disponen de servicio de comedor gestionado directamente por la Consellería de Educación. Llama la atención que son menos los servicios de alimentación asumidos por la Xunta que los que actualmente gestionan los padres, no en vano, estos tomaron las riendas de los comedores escolares hasta en ocho centros.
En el caso de O Grupo, Muros y Palmeira, los progenitores se estrenan en el presente curso en estas lides. En otro grupo se encuentran los centros concertados, en los que son los propios colegios los que asumen esta prestación.
En el caso de los centros que gestionan los padres, todos son de comida tipo cátering, que en ocasiones incluyen a monitores. Si se trata de los comedores de la Xunta, la cosa cambia. Los hay en colegios con cocina y quien se encarga de vigilar a los pequeños son los profesores y padres.
Solvencia
En la zona de Barbanza, el restaurante Baiuca y la firma Golfiño tienen un convenio para servir los menús y encargarse del cuidado de los pequeños. Un representante del Baiuca reconocía que «las APA tienen todas las cuentas al día y que no existe ningún atraso importante a la hora de abonar el coste de los servicios en cada uno de los centros».
Ochenta euros al mes
En los centros gestionados por las APA y con comida de cátering, los precios son muy similares. Casi todos rondan los 80 euros mensuales o, lo que es o mismo, los cuatro euros por día de comida. En muchos casos, pagan menos aquellos niños que se quedan a comer todos los días que los que lo hacen eventualmente. Según los datos aportados por los colegios, hay pocos comedores que bajen de esa cifra.
En cuanto a los comedores de la Xunta, los precios son un mundo aparte. La mayoría de los niños no pagan, puesto que están becados. Los que sí pagan, no pasan de los 3 euros por día y puede que aún tengan algún tipo de bonificación, siendo la cifra oficial 1,95 euros al día y por alumno.