El efecto más palpable de la crisis en el negocio inmobiliario es el incremento de la compra y de la venta de viviendas de segunda mano. En este tipo de inmuebles es donde más se notó la bajada de precios y donde más aumentó la oferta. Ana González, empleada de una inmobiliaria de Rianxo, señala que los pisos bajaron alrededor de 20.000 euros en los últimos meses. Así, pueden ofrecer viviendas de tres habitaciones, de segunda mano, por 100.000 euros. Juan Mayo, de Muros, coincide en que la bajada es de unos 20.000 euros y señala que hay pisos de segunda mano de tres habitaciones desde 126.000. Pero también los hay más caros, como unos dúplex en Louro de segunda mano y 120 metros cuadrados que cuestan 240.000 euros, o chalés en primera línea de playa por 450.000. La oferta se mantiene, por un lado porque bajaron las compras, y, por otro, porque no se construye nada nuevo, según comenta Fernando Casás. Aumento de alquileres En cuanto a los alquileres, algunas inmobiliarias señalan que ha aumentado tanto la oferta como la demanda. Por un lado, los propietarios ponen sus casas en alquiler porque no consiguen venderlas y, por otro, existe más demanda también porque es más difícil acceder a la compra de una vivienda, sobre todo por la falta de créditos y por el aumento del paro. Así lo señalan profesionales de Rianxo y de Boiro. Esta circunstancia motiva que haya más personas que antes del inicio de la recesión económica que se decanten por el alquiler, ya que resulta más fácil afrontar los pagos mensuales y, en general, las cargas a las que deben hacer frente son más reducidas. Una de las mejores ofertas encontradas en la comarca en cuanto a la relación calidad-precio es una casa situada en el municipio de A Pobra do Caramiñal. Se trata de una vivienda nueva por importe de 225.000 euros, que cuenta, además, con más de 700 metros cuadrados de terreno, según explica Manola Sánchez.