Xarás y A Tomada son los únicos que tienen casi todo su terreno ocupado por naves desde hace tiempo
06 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La historia se repite con frecuencia. En cuanto está urbanizándose un polígono industrial, numerosas voces aseguran que la demanda de parcelas está asegurada y que, quizás, incluso se quede pequeño. Sin embargo, la realidad dice otra cosa. Son pocos los recintos de naves barbanzanos en los que todo el suelo está vendido. De hecho, desafortunadamente, hay que decir que ahora mismo en la comarca hay algo más de cien parcelas sin adjudicar. Y, además, son muy pocos los espacios industriales en los que todos los predios acaban construidos. Sí, porque es muy habitual que se vendan los terrenos a propietarios pero que, finalmente, estos no levanten ningún inmueble. El bipartito autonómico intentó frenar esa cuestión con cláusulas específicas en los contratos de compra, pero nada pudo hacer con aquellos sitios en los que el suelo llevaba años vendido.
Haciendo un chequeo a los recintos de naves, puede concluirse que solo el de Xarás (Ribeira) y el de A Tomada (A Pobra) tienen su suelo agotado. De hecho, las parcelas llevan años vendidas. Aún así, tanto en uno como en otro quedan algunos terrenos que, pese a tener dueño, no están construidos. En cuanto al de Xarás, su ampliación lleva tiempo atascada, mientras que en el caso pobrense parece que el camino está expedito, y que todos los metros cuadrados que se aumenten están reservados.
Sin embargo, Xarás y A Tomada son casi dos islas en un mar de recintos industriales a medio llenar. En Noia, por ejemplo, todo está vendido desde que se creó el parque, pero en una decena de parcelas solamente crece la hierba. Algo parecido pasa en Boiro, donde pese a estar terrenos de la primera fase desocupados se ejecutó la segunda, que está desierta de naves. Completando este rosario de áreas industriales que no acaban de despegar estaría Mazaricos, que tiene un total de 15 huecos sin propietario. Eso sí, parece que algunos problemas burocráticos frenan su compra.
Los precios
¿Y Muros? La situación todavía es más sangrante, lo cual suena bastante lógico teniendo en cuenta que el parque se acabó de urbanizar cuando la crisis ya estaba llamando a la puerta. En total, hay 85 parcelas para las que nadie presentó ofertas.
Al preguntar los motivos de tanto sitio vacío, las respuestas son múltiples. Desde la socorrida crisis al precio del suelo, que algunos califican de elevado -de hecho, en Muros, el Concello está intentando que se baje-. También se habla de los problemas crónicos que sufren algunos polígonos. El caso es que, por unas o por otras, hay muchos terrenos baldíos.