La ilusión de estrenar piso recién comprado se le chafó a los propietarios de unas viviendas de Boiro. Concretamente, son los residentes de un edificio ubicado en Escarabote y llamado Terrabarbanza. ¿Qué les pasó? Se toparon con numerosas deficiencias, tales como filtraciones de agua en el garaje o la existencia de un terraplén que, según ellos, amenaza con desplomarse a escasos metros de su inmueble. Por no hablar de que la promotora, tal y como ellos denuncian, les quiera cobrar la energía eléctrica pese a que todavía tienen luz de obra. De ahí que hayan empezado a moverse, enviando, por ejemplo, una queja al Valedor do Pobo.
Las deficiencias que denuncian los afectados salen a la luz sin entrar siquiera en los pisos. Para empezar, el acceso a los garajes. Y es que a la zona donde los vecinos guardan sus coches se accede por un callejón que tiene anexo un talud de enormes dimensiones. Según un informe pericial encargado por los propietarios, este terraplén está muy inestable y reviste peligro. Los residentes señalan que la finca donde está el desnivel es del promotor, y que debería ser él quien adecentase la zona para evitar problemas.
Interior y exterior
Luego, toca ver qué ocurre con el garaje. Hay agua acumulada tanto en el exterior del inmueble como dentro del propio aparcamiento. Los vecinos también se quejan de que falta una alarma de incendios y extintores, y de que hay una especie de máquina eléctrica situada justo en la zona por donde tiene que pasar para salir a la calle.
Debido a todas estas cuestiones, la vicepresidenta de la comunidad, Elena Noche, ha enviado una queja al Valedor do Pobo, en la que le expone el grave peligro que supone la existencia del terraplén y el problema con la luz. E incide en una cuestión. Se trata del hecho de que, pese a estos problemas, el Concello le concediese la licencia de primera ocupación a los promotores. Y es que, precisamente, con el Ayuntamiento también están más que enfadados los vecinos. Para empezar, porque enviaron en mayo un escrito explicando las deficiencias y nunca se les contestó. Y, para seguir, porque no entienden que un promotor pueda «facer o que queira» sin que se le revise la licencia ni tenga consecuencias. De hecho, una de las cosas que le piden al Valedor es que tenga en cuenta que el Concello concedió el permiso pese a las múltiples deficiencias que ellos detectan.
¿Qué dicen en el Ayuntamiento? El concejal de Urbanismo dijo que en el momento de conceder la habitabilidad todo estaba en orden, de ahí que los técnicos informasen favorablemente y acabasen dando el permiso de ocupación. «Non detectamos problemas, cumpríanse todos os requisitos e por iso actuamos así», señala Xoán León. Eso sí, el edil reconoce que la situación del terraplén no es buena y se compromete a revisar con detenimiento el expediente para ver si se puede hacer algo.