Un menú austero y muy gallego

BARBANZA

Más de 700 mayores de Boiro se reunieron en el pabellón municipal de Barraña para celebrar la tradicional comida anual «e botar uns bailes, que para iso viñemos»

26 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Estamos en crisis, pero no por ello los mayores del municipio boirense iban a dejar de acudir a la tradicional comida de confraternidad que organiza cada año el Concello. Eso sí, esta vez hubo que recortar gastos y se optó por un menú más económico, y también muy gallego. Empanada, pulpo á feira y carne ao caldeiro fueron los platos que pudieron degustar los 750 comensales que compartieron mesa en el pabellón municipal de Barraña. Opiniones sobre este cambio, hubo para todos los gustos.

Desde luego, entre los participantes en la comida había quien echaba de menos el abundante marisco que se sirvió en anteriores ediciones: «Para min, foi moito mellor o ano pasado, empanada haina en todas as casas seguido», señalaba un vecino de la parroquia de Santa Baia. Había también quien daba el aprobado al menú afirmando que «comer, cómese ben», pero echaba en falta otros detalles: «O decorado non está moi ben, estaban mellor as mesas redondas, os vasos son de plástico e, ademais de non dar boa imaxe, son incómodos porque caen facilmente», explicaba una mujer de Escarabote.

Pero, en general, todo el mundo estaba conforme, «e total, por dez euros, tampouco se pode un queixar demasiado». Había también quien, lejos de echar en falta el marisco, se alegraba del cambio de menú: «Isto é unha marabilla, xa tiñamos ganas de cambiar, e ademais está todo boísimo, o pan é de primeira, e é comida típica de Galicia».

Una matrimonio de Escarabote también se mostraba encantado con los platos escogidos, aunque el hombre, que destacó que el pulpo «está no seu punto», daba su opinión sobre la crisis: «Para os xubilados e a xente que vive cunha pensión non hai crise, nós temos uns ingresos fixos todos os meses».

Diversión

Debates aparte sobre el menú, en lo que sí coincidían todos los asistentes era en que «aquí estamos para pasalo ben». Independientemente de los platos servidos, los comensales que acudieron ayer a Barraña tenían como objetivo disfrutar de una jornada en compañía de amigos y conocidos «recordando os vellos tempos».

La comida de los mayores de ayer es todo un acontecimiento en Boiro, y el número de comensales que acudieron a la cita es una buena muestra de ello. Los caballeros de traje y la damas con sus mejores galas y peinados de peluquería abarrotaron el renovado pabellón de Barraña. «É unha vez ao ano que saímos da casa e vestímonos un pouco, debían facer máis comidas destas, polo menos dúas», explicaba una mujer, que desde hace diez años acude con su marido y su pandilla de amigos a las fiestas que organizan los concellos de la comarca.

Aunque la comida era la excusa para reunir a 750 personas en Barraña, lo cierto es que muchos, mientras degustaban el pulpo y la carne, esperaban impacientes a que comenzase el baile. Dos grupos de música se encargaron de poner ritmo a la tarde y levantar de sus sillas a los participantes en la reunión.

Los mayores fueron los protagonistas de la jornada, pero a la celebración acudieron representantes de los partidos con voto en el Concello y la directora xeral de Dependencia.