La escasez de pulpo obliga a numerosos naseiros a cambiar de arte de pesca


«Así non se pode seguir», comentaba ayer un armador de Noia que se dedica a la pesca de pulpo con nasa. El armador cambió hace unos días de actividad por la escasez de piezas y ahora su principal fuente de ingresos es la nécora y el camarón. Y es que la situación de este colectivo dio un giro de 180 grados en los últimos meses. Los ingresos de la flota mermaron de forma considerable y muchos barcos han optado por cambiar de arte de pesca.

La Consellería do Mar tiene censados en la comarca 309 embarcaciones con permiso para pescar pulpo. Sin embargo, los que se dedican a esta actividad apenas supera las cien unidades, según datos facilitados por las cofradías barbanzanas. Desde la mayoría de las entidades consultadas afirman que no todas las embarcaciones que tienen permex para esta especie se dedican a esta actividad durante el año. «Algunhas non van nada», señalaron.

Pero en las últimas semanas, ha llamado la atención el hecho de que bastantes armadores pidieron el cambio de actividad, pasando de la nasa de pulpo a otras artes de pesca. La caída de las capturas de cefalópodo fue importante en las últimas semanas. En realidad, según apuntaron algunos marineros, desde que abrió la veda en julio «non levantamos cabeza».

El propietario de una embarcación de Portosín, José Manuel Segade, dijo que la semana pasada no tuvo más remedio que dejar en tierra las nasas de pulpo para dedicarse a la nécora y al camarón, pues «non sacabamos nin para gastos», subrayó.

Importante caída

La Cofradía de O Pindo tiene censadas seis embarcaciones de pulpo, pero esta semana se dedicaron a la actividad tres. En el puerto de Lira, de las treinta naves que disponen de permiso de explotación para cefalópodo, solo hay veinte en el mar faenando con nasas de pulpo.

El puerto de Muros no es muy diferente al resto. De 25 barcos solo capturan esta especie 15. La caída de la pesca es el principal escollo y cada vez hay menos pulpo en la lonja que subastar.

La flota cefalopodera de Noia es la segunda en importancia de la comarca, pues cuenta con 46 barcos censados. Fuentes de la cofradía de la localidad indicaron que menos de la mitad se dedican a esta actividad productora.

También hay un importante descenso de embarcaciones con base en Portosín. De once embarcaciones con permiso para coger esta especie, tan solo salen a faenar estos días dos. La escasa rentabilidad está detrás de esta situación.

El pósito de Porto do Son dispone de unas 25 naves con permex de cefalópodo pero son cinco las que se dedican a esta actividad. La nasa de nécora y el aparejo son los destinos de la mayoría de los armadores de esta villa.

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