Beneficiarios de los pisos sociales de Xarás mantuvieron ayer una reunión en la que decidieron movilizarse para exigir información sobre la fecha de entrega de sus viviendas. Señalan que, hace un mes, mantuvieron encuentros con el diputado Manuel Ruiz y con el alcalde ribeirense, José Luis Torres, y remitieron un escrito al Instituto Galego de Vivenda, todo ello encaminado a saber cuándo podrán ocupar los inmuebles que les concedieron, sin que hasta el momento sus iniciativas hayan tenido éxito alguno. Los afectados afirmaron ayer que nadie les ha contestado: «Lo único que queremos saber es cuándo estaremos en nuestras casas», afirmaba uno de los asistentes a la reunión mantenida en Abesadas. Otra mujer apostillaba a este comentario: «No queremos el día exacto, pero si una fecha aproximada y que se cumpla, porque sobre retrasos ya tenemos mucha experiencia». Casi acabados Los beneficiarios indicaron que, por lo que han podido ver, los pisos están prácticamente acabados y creen que podrían ocuparlos en un plazo breve de tiempo: «Desconocemos las causas por las que nadie nos responde. La Administración no ha contestado a ninguno de los escritos que hemos remitido». Después de llevar aguardando por los inmuebles desde hace cuatro años y haber sufrido aplazamiento tras aplazamiento, este grupo de ribeirenses acordó pasar a la acción. Inicialmente, han decidido concentrarse frente a las viviendas en demanda de información. Sin embargo, todavía aguardarán un par de semanas antes de iniciar las movilizaciones: «La verdad es que tenemos la esperanza de que la Administración nos conteste, por eso decidimos esperar unos días, aunque también estamos conformes en concentrarnos si nadie nos dice nada». Varios de los asistentes al encuentro señalaron que también los dueños de los pisos de alquiler en los que viven quieren saber cuándo los dejarán. Además, algunos de ellos indican que sus contratos están caducados y que no van a renovárselos: «Yo estoy con un pie fuera desde hace tiempo y, la verdad, no es una situación muy agradable», manifestó una de las futuras inquilinas de los pisos. También estaban presentes algunas de las personas que viven en caravanas y que dijeron ansiar el momento en el que puedan abandonarlas. Estado de ejecución En una carta remitida al Instituto Galego de Vivenda a mediados del pasado mes, los residentes solicitaban que se les diese a conocer el estado de ejecución de los trabajos, al tiempo que pedían que se estableciesen los mecanismos adecuados para que pudieran ocupar los inmuebles en el plazo de tiempo más breve posible. Los vecinos señalan que ningún representante se puso en contacto con ellos para responder a sus solicitudes y se quejan porque afirman vivir de manera permanente con el alma en vilo porque esta situación se está prolongando demasiado tiempo: «Nosotros solo queremos entrar a vivir en las casas que nos concedieron según una serie de baremos establecidos».