Está claro que este verano no está siendo demasiado caluroso, pero los camareros de la comarca quizá lo estén agradeciendo. José María López, Chemari para los amigos, trabaja en una bocatería de Pobra do Caramiñal desde el verano pasado. «É insoportable a calor que chega a facer ao lado da prancha. Case prefiro estar fóra a pleno sol servindo na terraza».
Pero como cada mago tiene sus trucos, reconoce que siempre intenta llevar ropa ligera y calzado cómodo. Además confiesa: «Levo mellor o calor cando me dan unha boa propina».
Y cuando el cansancio se apropia del cuerpo, un refresco se convierte en su mayor aliado. «Despéxanme e refrescánme, non se pode pedir máis». Pero, si se pudiese, le gustaría pasar unos días de descanso lejos de la playa. «Eu prefiro durmir, a última vez que fun a praia estiven semana e media de baixa», afirma mientras se ríe. Y es que el buen humor es el mejor aliciente para sobrellevar las largas horas de sol y calor. «Sempre hai que desconectar dalgunha maneira e a verdade é que coas bromas cos compañeiros lévase mellor o traballo».
¿Y qué hace después de la jornada de trabajo? Pues lo mismo que la mayoría de los mortales. «Fago sufrir a algúns compañeiros de profesión», dice mientras se le iluminan los ojos esperando la hora de cerrar para disfrutar de su copa diaria junto a sus compañeros.
Como lema este año ha adoptado un refrán: al mal tiempo, muy buena cara. «Non teño grandes trucos para sobrevivir aos veráns, pero este ano non nos podemos queixar, a calor está dando unha tregua».
Mientras transcurren las semanas, este joven aprovecha el tiempo libre lo mejor que puede e intenta sobrellevar el trabajo cotidiano poniéndole un poco de buen humor.