La restauradora Toñi Vicente organizó el fin de semana pasado una cena para dar la bienvenida al verano, celebrar una especie de puesta de largo de A Fábrica, el establecimiento hostelero que regenta en la playa de Coroso desde hace unos meses, y, de paso, reunir a un nutrido grupo de buenos amigos que no dudaron en acercarse a Ribeira para disfrutar del menú y la actuación musical programada. También disfrutaron de la velada muchos ribeirenses, entre ellos la primera teniente de alcalde, Dolores Elorduy .
Además del suculento menú que ofrecía el restaurante, el reclamo que atrajo hasta Coroso a un buen número de comensales era la actuación prevista para poner el broche de oro a la velada. La incombustible Elsa Baeza apareció espléndida en el establecimiento ribeirense para deleitar a los asistentes con sus canciones y demostrar que, a pesar de superar ampliamente los sesenta años, está en plena forma. Nadie salió decepcionado de un espectáculo en el que Elsa Baeza demostró, tal y como apuntaron algunos asistentes, que es toda una profesional. Incluso cantó a capela, un detalle que el público agradeció con sus aplausos.
Entre la cena, el buen ambiente y la actuación de la artista, nadie se movió de su sitio hasta bien entrada la noche. Eran las tres de la madrugada cuando Toñi Vicente se despidió de sus invitados, entre los que se encontraban buenos amigos como José Félix Álvarez Cordero , que fue director del hotel La Toja durante años, y su esposa, Cristina , así como Lucía , del Hotel Real de Santiago, con los que la anfitriona compartió mesa para escuchar las canciones de una «estupenda» Elsa Baeza después de la cena.
El concierto de este fin de semana fue el primero de los que la restauradora tiene previsto organizar en A Fábrica. Según comentó, está intentando traer a Coroso a otras cantantes conocidas en todo el país, como por ejemplo María Jiménez . También está en sus planes contactar con artistas de la zona para que actúen en el local, entre ellos la pobrense Mar Dávila .