Una vez más, los vecinos de Posmarcos y Lampón demostraron el domingo que los límites geográficos no suponen una traba para la amistad y las buenas relaciones. Residentes en ambas parroquias se dieron cita en la iglesia de Escarabote para asistir a una misa oficiada por Marcelino Somoza . Ceremonia participativa. La celebración litúrgica, que estuvo precedida por una procesión, se caracterizó por la participación activa de los feligreses. De hecho, fue el vecino Paco Pérez Domínguez , promotor de la jornada de confraternidad, quien abrió la ceremonia leyendo un panegírico en el que hizo una referencia muy especial hacia el fallecido Ricardo Resúa , propietario de una pirotecnia que siempre colaboró con los actos festivos llevados a cabo en la localidad. Otros fieles se encargaron de las ofrendas. Por ejemplo, Lucía Pérez entregó el cáliz; mientras que el matrimonio formado por Flora y Fajardo se encargaron del vino. La nota folclórica de esta jornada corrió a cargo del grupo de música y danza Aroña.
Después de que los vecinos le entregaran una serie de obsequios al párroco, todos los presentes se trasladaron al restaurante Chicolino, para degustar un exquisito banquete y bailar durante horas. Pero antes, los comensales saborearon una queimada elaborada por un auténtico maestro en la materia, Mariano Marcos Abalo . Pese a residir en Vigo desde hace años, tiene raíces barbanzanas, puesto que nació en A Pobra. El del domingo fue, sin duda, otro buen ejemplo de los lazos que unen a las parroquias de Posmarcos y Lampón.