El Concello está realizando un recuento de los daños y robos que sufrió la perrera ribeirense

La Voz

BARBANZA

Según indicaron ayer fuentes municipales, tanto la Policía Local como los miembros del gobierno eran conscientes de lo que le sucedió a la perrera; que fue pasto de los ladrones y vándalos cuando aún no se había estrenado. Sin embargo, parece que todavía no hay un recuento oficial de daños, que todavía está en ejecución por parte de los técnicos municipales.

En todo caso, desde el Concello, donde prefirieron no hablar demasiado con respecto a este asunto, lamentaron que los ladrones desmantelasen unas instalaciones para albergar canes cuyo coste superó los 200.000 euros. Igualmente, también se aludió a algunos de los problemas que hubo para no poner en marcha esta obra, que lleva lista y sin estrenar cuatro años. Por ejemplo, se citó que, pese a estar la instalación eléctrica acabada, había problemas para contar con suministro de luz. Igualmente, se insistió en que era difícil adjudicar este servicio.

A los que cogió totalmente desprevenidos el deterioro de la perrera fue a otros alcaldes que, con Torres, están presentes en la mancomunidad. No en vano, y aunque se pretendía que el de la perrera fuese un servicio mancomunado, los regidores reconocieron que llevan mucho tiempo sin saber nada de este asunto, y que tampoco tenían constancia de los destrozos que sufrió el recinto de canes ribeirense.

Denuncia del BNG

Por otra parte, el BNG ribeirense culpó ayer al Concello de la situación de la perrera. Recordó que, en el 2007, los nacionalistas ya habían presentado una moción alertando de su estado y pidiendo su estreno.