El viernes fue una jornada más que especial en el bar Ríos, ubicado en el muelle de O Freixo. El local se reinauguró después que su estética fuese renovada de pies a cabeza y de que sus instalaciones se hiciesen más confortables y acogedoras. Lógicamente, para recibir a los amigos que se acercaron al establecimiento, estaban los hermanos Fernando y Domingos Manuel Fernández Ríos, que son quienes llevarán la batuta del negocio.
Sin embargo, los dueños del negocio no estaban solos. Les acompañaba su padre, Domingos Fernández. Precisamente, el patriarca de la familia es quien mejor puede contar cómo nació el Ríos, ya que se trata de un local con historia. Fue Esther Ríos, su mujer, la que lo puso en marcha en 1981, mientras él se dedicaba a otros negocios familiares. Sin embargo, tras su fallecimiento, él tomó las riendas del local y continuó lo que ella había empezado. Ahora serán sus hijos los que sigan adelante la tradición familiar.
Como en toda buena inauguración, además de los propietarios del bar, en el Ríos se dieron cita numerosísimos clientes. Allí estuvieron, por ejemplo, los miembros de una enorme pandilla de amigos nacidos todos ellos en la zona del muelle de O Freixo. Entre ellos estaba Checo, Jesús o Ramiro. Igualmente, también se dieron cita en el bar los miembros de una peña madridista, entre los que acabó colándose algún culé. Todos ellos se lo pasaron de lo lindo degustando pinchos. Y, seguramente, muchos repetirán una y otra vez y no perderán la oportunidad de probar los frutos de la ría que ofrecerán los hermanos Ríos. El día de la borriquita. En la parroquia boirense de Lampón, como en muchos otros lugares, el domingo se cumplió con la tradición de la procesión de la borriquita. En esta ocasión, fue el niño Samuel Saavedra el que tuvo el honor de ir a lomos del animal durante todo el recorrido. Quien se encargó de guiar al ejemplar fue Santiago Calo, la persona que hizo el papel del pastor en la vistosa comitiva que salió de la iglesia de Lampón y al frente de cuya organización estuvo, lógicamente, el párroco Marcelino Sánchez.