Si la industria de la alimentación representa la cara de la economía pobrense, el pequeño comercio es la cruz. Según el informe elaborado por Caixanova, el municipio sufrió, el pasado año, una pérdida neta- aperturas menos cierres- del 9,5% de los negocios, hasta situar en 206 la cifra total de establecimientos que operan en la localidad.
La presidenta del Centro Comercial Aberto O Deán, Amparo Cerecedo, esgrimió dos motivos para justificar estos números: «En primeiro lugar está a crise económica, que está a golpear moi forte no pequeno comercio; e en segundo, a falta de relevo xeracional, xa que a media de idade dos autónomos é elevada e non hai ninguén que queira continuar coa actividade», argumentó.
La responsable del colectivo, que aglutina a más de 90 negocios de la villa, pronosticó que el cierre de locales continuará aumentando a lo largo de este año.