La cooperativa Fungo está compuesta por especialistas en diseño gráfico, fotografía y producción audiovisual
16 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La sociedad boirense Fungo fue constituida en mayo del año pasado por tres amigos que se dedicaban al mundo de la imagen y la comunicación audiovisual. Después de desarrollar varios trabajos en empresas y proyectos culturales del sector, Alberto Pouso, Diana Torre y Pablo Chouza decidieron unir sus fuerzas con el objetivo de aglutinar en un mismo espacio a especialistas en diseño gráfico, producción audiovisual y fotografía.
Esta es una de las principales características de su cooperativa, ya que agrupa actividades que suelen realizar varias empresas distintas, proporcionando un servicio integral.
Fungo es una Iniciativa Local de Emprego (ILE), y por ello recibe ayudas por parte del ayuntamiento de Boiro, algo que, según los miembros de la empresa, les ha facilitado mucho el salir adelante.
La labor de esta cooperativa se basa en realizar encargos propuestos por diferentes entidades y empresas, que van desde la publicidad hasta la producción documental. Actualmente están trabajando en la elaboración de reportajes para la Universida d de Santiago de Compostela.
Formación audiovisual
La actividad de Fungo va más allá de la producción, ya que también imparten formación en el sector.
Durante el curso escolar acuden a colegios e institutos de la zona y explican las técnicas audiovisuales a los alumnos, que finalmente elaboran un cortometraje. Por el verano organizan cursillos de tratamiento de sonido y videojockey en el Centro Social de Boiro.
La cooperativa apuesta por una enseñanza práctica apoyada en la participación y en la que se impliquen tanto los alumnos como los maestros de los centros educativos.
Además, Fungo siempre presta su apoyo a todas las actividades culturales de la zona con el objetivo de fomentar el desarrollo de su contorno social, haciendo el lenguaje audiovisual accesible a todo el mundo.
Proxecto Leñaverde, plan audiovisual boirense... son algunas de las iniciativas en las que la empresa colabora activamente.
Precisamente de este afán colaborador surgió su denominación, Fungo, ya que según Alberto Pouso: «Crecemos como fungos. Estamos en todas partes. De aí que decidíramos poñer ese nome á nosa cooperativa».