Algunas de las lápidas gremiales de la Edad Media que se conservan en el recinto del cementerio de Santa María A Nova de Noia sufren un desgaste fruto del abandono
21 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.No es algo que haya ocurrido repentinamente, sino más bien un problema que se arrastra desde hace mucho tiempo en Noia. La villa presume de contar con uno de los museos más importantes de Europa en lo que a conservación de laudas gremiales se refiere, Santa María A Nova. Buena parte de la colección de lápidas se expone en el interior de la antigua iglesia, declarada Monumento Histórico-Artístico en abril de 1973. Sin embargo, son las numerosas piezas que se apilan en el recinto exterior, en las esquinas del cementerio todavía en uso, las que ofrecen una imagen que deja mucho que desear.
Atrapadas en el túnel del olvido, el valor de estas laudas que reposan a la intemperie se va menguando con el paso del tiempo, y el declive amenaza con crecer en tamaño si las autoridades no pisan el freno de una vez por todas.
Un paseo por la necrópolis permite a los visitantes captar con sus retinas algunas instantáneas imposibles de contemplar en otros países. Verbigracia: El musgo tiñe de color verde la piedra de algunas de las lápidas y sepulcros de la Edad Media que se conservan en el entorno exterior del templo.
Otro ejemplo: sobre una pila de laudas han sido colocadas una escalera de mano, una caja de plástico de las que se emplean para transportar fruta o productos similares, y escombros de piedra y ladrillo.
Contenedores
Trabajo debe de costar intentar remontarse con la imaginación a épocas pretéritas cuando al lado de una pieza de alto valor histórico lo que se ve es un recipiente de la mancomunidad Serra do Barbanza destinado a la recogida de residuos sólidos urbanos, que es otra de las imágenes que se puede apreciar en un recorrido por el camposanto de Santa María A Nova; o un montículo de tierra o de tablones de madera.
No cabe duda de que el hecho de que todas estas piezas artísticas deban convivir con las tareas y usos habituales de un cementerio ayuda más bien poco a que su conservación sea todo lo ideal que debiera. Pero, salta a la vista que algo más se puede hacer por cambiar su situación.
El edil de Patrimonio, Bieito González, así lo reconoce, pero dice que el paso fundamental para proteger esas laudas pasa por la ampliación del museo, y esta última por la compra del edificio de la casa de cultura, negociaciones que están en marcha.