«La Xunta tiene que implicarse mucho más con la planta de Servia»

Sara Ares

BARBANZA

Acaba de ser elegido máximo responsable de la entidad supramunicipal y considera apremiante resolver el traslado del polvorín para legalizar las instalaciones

10 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde el pasado 31 de enero, el alcalde de Lousame, Santiago Freire Abeijón, ocupa el cargo de presidente de la mancomunidad de municipios Serra do Barbanza, que gestiona el plan de residuos inspirado en el compostaje y cuyo complejo medioambiental de referencia es la planta de Servia. Al asumir esa responsabilidad, se ha convertido en el cuarto dirigente del colectivo; antes de él, tomaron las riendas Ramón Quintáns Vila, José Luis García y José Oreiro.

-¿Hasta cuándo durará su mandato?

-En un principio, estaré hasta el 31 de enero del 2009, aunque los estatutos prevén la posibilidad de una prórroga. Uno de los temas que estamos estudiando es la posibilidad de que los técnicos de la mancomunidad, a diferencia de los presidentes, no tengan que cambiar cada año, sino que continúen realizando esas funciones durante todo un mandato municipal. Pretendemos convocar las plazas de secretario, interventor y tesorero entre los funcionarios que estén interesados, preferentemente de los concellos miembros.

-La presidencia rota y las oficinas de Serra do Barbanza también, ¿para cuándo una sede fija y permanente?

-Desde el Concello de Lousame ya le propusimos al gerente de la mancomunidad ubicar una sede, para celebrar las reuniones, en algunos de los locales sociales con los que contamos en Lesende, Vilacova o San Xusto; ya que la idea de emplazarla en la planta de Servia no acaba de cuajar. Pero va a depender de si la Xunta aporta fondos para acondicionar alguno de esos inmuebles.

-En la actualidad, la institución está integrada por seis ayuntamientos, si bien la planta de tratamiento de residuos da servicio a otros tres concellos a mayores, mediante un contrato de prestación de servicios. ¿Prevé que durante su mandato se consume alguna incorporación más?

-Barajamos la posibilidad de que se integre Outes y, de hecho, se le remitió una propuesta para que valorara si le interesaba más formar parte de la mancomunidad o firmar un contrato por servicios. Este año retomaremos las conversaciones con ese ayuntamiento.

-El borrador del nuevo plan gallego de gestión de residuos de la Consellería de Medio Ambiente concede a las instalaciones de Servia un peso importante. ¿Cómo valora esa circunstancia?

-Yo entiendo que la Xunta tiene que implicarse mucho más con la planta de Servia de lo que lo hizo hasta ahora. Hay que establecer unos compromisos y hacerlos efectivos porque supone una carga económica muy grande para los concellos, cuando muchos de ellos no recaudan ni la mitad de los gastos que conlleva la recogida y el tratamiento de desechos.

-¿Cómo definiría el funcionamiento del complejo de Serra do Barbanza?

-Yo diría que es aceptable. No en vano las encuestas constatan que el funcionamiento de Servia es más eficaz que el de Sogama y Nostián, en parte debido a que trata menos volumen de residuos, por lo que podría decirse que es una referencia a nivel gallego. Lo que creemos es que la gestión de determinadas cuestiones, como los puntos limpios o la eliminación de residuos de vehículos o de la construcción, debería hacerse también de forma compartida en vez de que la tenga que asumir cada municipio.

-¿Para cuándo la ampliación de las instalaciones?

-El borrador del plan gallego de residuos estima que Servia pasará de tratar 30.000 a 200.000 toneladas y eso conllevará unas obras, que se tienen que hacer con las máximas precauciones medioambientales. Aparte, está el vertedero de rechazos, que en breve tiempo quedará saturado, por lo que habrá que sellarlo y ampliarlo.

-Sin embargo, a estas alturas, la planta de Servia continúa en una situación ilegal. ¿Se resolverá algún día el conflicto del almacén de explosivos?

-Entiendo que ya pasó mucho tiempo y que las gestiones para trasladar el polvorín deben realizarse de inmediato. Si no se lleva al municipio de A Lama, habrá que buscar otras alternativas de emplazamiento.