Hace tantos años que comenzó a hablarse del puerto deportivo y de la ampliación del muelle de Cabo de Cruz que parece imposible que la obra siga sobre el papel. Tantos fueron los giros que dio este proyecto que, incluso, se cambió su ubicación. Ahora, más de una década después de que los vecinos comenzasen a hacerse preguntas sobre la infraestructura, ésta, al fin, podría ver la luz. «Parece que estamos a punto de saír do túnel», indicaba ayer Lage Tuñas.
Tanto el propio diputado como las autoridades locales no dudaban en echar la vista atrás y recordar lo que llovió sobre esta infraestructura. Se empezó a hablar de ella en el primer mandato de Jesús Alonso.
Luego, con el PP en la Xunta, hasta Boiro acudieron tanto Xosé Cuíña como, posteriormente, Alberto Núñez Feijoo para anunciarla a bombo y platillo.
Sin embargo, finalmente, los populares abandonaron el poder en Madrid y en San Caetano sin que esta obra viese la luz. Ya con el bipartito de progreso en Santiago, los trámites siguieron lentos. Falta saber si el actual mandato de Emilio Pérez Touriño servirá para que el puerto deportivo vea la luz.