El municipio cuenta con quince playas protegidas de las inclemencias del mar en las que ondean cuatro banderas azules
08 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.ribeira | Boiro tiene una extensión de 86 kilómetros cuadrados, de los que 37 se corresponden al litoral, que alberga a una quincena de playas, de las que cuatro tienen bandera azul: Barraña, Mañóns, A Retorta y Carragueiros. Todas ellas tienen la característica de estar resguardadas de los oleajes y superan los dos kilómetros de longitud, excepto Ladeira do Chazo.
La que mayor conflicto genera entre la opinión pública es la que se encuentra en el casco urbano. Con sus tres kilómetros de longitud, Barraña es objeto de numerosas críticas por parte de los usuarios. La mala calidad de la arena que recientemente echó Costas, el mal olor en algunos tramos de la misma e incluso la aparición de numerosas ramas y colillas entre el sustrato centran las quejas de los bañistas.
El alcalde de Boiro, Xosé Deira, aunque reconoce «ciertas deficiencias», considera «excesivas las críticas feitas sobre Barraña». Y asegura que su situación es similar a otras concurridas playas de la comarca.
Carragueiros y A Retorta, en Cabo de Cruz, son dos de las joyas del municipio. Arenas blancas y aguas cristalinas donde la incidencia del mar es mínima, lo que facilita el baño. Además, justo enfrente de A Retorta se encuentran los islotes de Os Baos, a los que se pueden acceder a pie cuando hay bajamar. Sus dos kilómetros de extensión están bordeados por un paseo marítimo de madera, que cuenta con zonas de descanso.
La parroquia de Abanqueiro tiene varios arenales, entre los que destacan Mañóns y Ladeira do Chazo. La primera cuenta con dos kilómetros de longitud, en un entorno prácticamente virgen y rodeada de un extenso pinar. Ladeira llama la atención por los cajones de bateas situados en la playa que los pescadores utilizan para guardar sus aparejos.