Aunque la intención era que el día 1 todos el personal estuviese ya en marcha, la Xunta tuvo problemas para encontrar capataces que se pusiesen al frente de las cuadrillas. «É difícil atopar xente coa preparación axeitada, sobre todo, porque non é un traballo para moitos meses», informa un experto en la lucha contra los fuegos de la comarca. Por eso, en algunas patrullas este puesto todavía está vacante, a la espera de que llegue una persona con la formación precisa. Por otra parte, fuentes de los distritos forestales cuatro y cinco (Vimianzo y Noia) también indicaron que el número de mujeres contratadas por la Xunta para apagar el fuego aumentó considerablemente con respecto al año anterior. De hecho, en el distrito noiés hay una cuadrilla en la que todos sus miembros son femeninos.