Fumigación exprés en Taragoña

María Hermida
María Hermida RIBEIRA

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

Crónica | Exterminio de la plaga de pulgas El misterio rodeó la desinfección del centro: los técnicos de Sanal apenas estuvieron una tarde en el recinto y los progenitores no fueron informados

12 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Tal y como había dicho el Concello, el lunes por la tarde, dos técnicos de la empresa Sanal desembarcaron en el colegio Brea Segade de Taragoña (Rianxo), para eliminar la plaga de pulgas denunciada por padres y maestros. Su llegada al centro fue peculiar, ya que ni progenitores ni dirección sabían, horas antes de que hiciesen acto de aparición, que la empresa iba a enviar a sus operarios. Sí estaba al tanto de la situación el conserje, que se encargó de abrir las puertas del Brea Segade en horario vespertino, horas en las que no hay actividad escolar. El misterioso desembarco dio luego paso a toda una tarde llena de incógnitas. Una vez dentro del recinto, ni los técnicos ni el funcionario accedieron a que se pudiesen realizar fotografías de su trabajo. En principio, y según se había manifestado tanto desde el Concello como desde la propia firma de desinfección, la labor de los técnicos iba a limitarse a evaluar la situación y estudiar cómo acabar con los molestos parásitos y los roedores. Todo listo Pero la sorpresa llegó ayer. La dio la propia firma al asegurar que sus dos operarios ya habían dejado el lunes el centro libre de todo tipo de parásitos. La responsable de Sanal dijo que, al sólo encontrar un foco de pulgas en el patio del colegio, el exterminio fue fácil y no les ocupó demasiado tiempo. «Se pensaba que igual había que cerrar el centro, pero los técnicos vieron que la situación no era en absoluto complicada y lo solucionaron todo en la misma tarde», dijo. También habló de los ratones: sólo encontraron unos «pequeños ratoncitos de campo» en la biblioteca y en la sala de profesores y solventaron la situación poniendo varios cebos. La misma versión ofrecía ayer el alcalde, Pedro Piñeiro, quien no entendía por qué la alarma generada había sido tan grande: «Pensamos que a situación era moito peor, pero os técnicos dixeron que non era para tanto e remataron co problema en pouco tempo», señaló el regidor. Quieren un comprobante Sin embargo, ni lo dicho por la empresa ni por el Concello convence a las dos madres que representan al conjunto de los progenitores en el consejo escolar -en el centro no hay APA-. María Insua y Cándida Fernández no entienden por qué «o conserxe era o único que sabía da desinfección» y exigen un comprobante de que la fumigación fue realizada en condiciones. Ambas mujeres se reunirán hoy con todos los padres para abordar el asunto.