LA LLAVE
02 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.TRANSCURRIDO el tiempo suficiente para opinar en frío, y con el recuerdo fresquito de la cascada de declaraciones políticas de toda la semana, uno cree que ya tiene argumentos suficientes para opinar sobre las elecciones del 27-M y sacar una conclusión: han perdido todos, de lo que se deduce que esos mismos «todos» se han pasado la semana faltando a la verdad. Grave error no admitir la derrota, porque sólo ésta lleva al buen camino de la reflexión. Justo es reconocer que ha habido triunfos, pero han sido individuales, y si me apuran, creo que sólo uno: el de Santiago Freire, en Lousame; y, a medias, Bieito González, en Noia. El PP, que presume de seguir siendo el partido más votado, sólo ha recibido malas noticias del paso por las urnas. Se salva el citado Freire, pero se ha dejado Noia en el camino... ¿que han ganado Carnota? Desde luego, pero perdiendo votos, y no se olviden del aviso a navegantes en A Pobra y Ribeira; y los ligeros toques atención de Mazaricos y Outes. No han salido castigados, pero sí advertidos: o bajan a la arena o ya saben lo que les queda en el 2011 (qué lejos suena, pero qué pronto llega). El BNG puede vender que le ha ido bien, si considera que así ha sido pese a perder una alcaldía, con lo que sólo les queda la isla de Boiro en un mar dominado por el PP. El dirigente comarcal se declara satisfecho allí en cuantos foros acude, o sea, feliz por ser segundos, a pesar del esfuerzo realizado, porque nadie duda de que los frentistas han sido los que mejor trabajaron a lo largo del mandato. Lo que ocurre es que los demás ya conocen los efectos y es dudoso que vuelvan a dejar solos a los nacionalistas en el trabajo de calle. Pero que nadie se preocupe, el señor Manel Casal siempre tendrá el rancio argumento de que la culpa es de los medios de comunicación (¿no les suena a disculpa de mal pagador?). Nada positivo Donde no están para echar cohetes es en el PSOE. En un detalle de generosidad busco algo positivo y no aparece por ningún lado. Me desmiente una intervención de Lage Tuñas en Tele Barbanza: «En Noia acadamos os obxectivos». Menos mal que es parlamentario, porque si fuera empresario o comercial estaría condenado al paro: ¿perder quinientos votos es alcanzar los objetivos? Los del puño y la rosa están obligados a realizar una profunda reflexión, porque su mayor argumento de peso se quedó, contra pronóstico, al borde de la mayoría absoluta. Estarán satisfechos por volver a la alcaldía noiesa, pero el mérito no es suyo, sino del efecto Bieito González. Por primera vez en mucho tiempo, noto en unas elecciones claros mensajes del ciudadano. El descontento con los políticos sigue creciendo, porque viven de espaldas a las realidades del pueblo: las grandes obras son para salir en la foto, cuando el administrado sufre con el día a día de la suciedad, la desatención, el abandono, la prepotencia de quienes deben servirles; por eso no se acude a las urnas, por eso se dejan las mayorías absolutas en el borde, por eso se acerca al triunfo a aquellos que están con el pueblo. Parece que los votantes se han dado cuenta del poder que tienen esas papeletas y lo han empleado en masa, pero los políticos, como siempre, continúan diciendo que han ganado ellos.