SÁLVORA | O |
28 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.LAS elecciones municipales son democracia en estado puro. El votante tiene la oportunidad de valorarlo todo: la persona, el partido, el amigo, el familiar... todo es ponderable para ejercer el derecho constitucional. Así que, cuando los resultados se hacen públicos, no hay lugar a quejas o lamentaciones, salvo por aquellas que han impedido cumplir con la obligación moral de votar. Disfrutemos pues de la libertad para elegir.