LA SEMANA DE... ...Alicia Fernández | O |
28 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.SEÑOR DELEGADO: quisiera a través de esta epístola expresarle mi zozobra y preocupación por lo que considero un problema de dimensiones que, como usted sabe, son los de mayor enjundia en este mundo donde todo se multiplica de la noche a la mañana. O se divide, véase el caso Astroc. Pero centrándome en el meollo de mi sinvivir, que como alma en pena me pasea por los pasillos, he de confesarle la imposibilidad de encerrar en esta pequeña atalaya los muy numerosos aconteceres y vicisitudes de la precampaña electoral. ¡Mayor es mi turbación de sólo imaginar la propiamente dicha! Si lo suyo es panem et circenses, que dirían en la depravada Roma, creo conveniente el medrar de este recuadro aunque sea a costa de mis compañeros de página, tan empeñados ellos en el retozar cultural, asunto menor ¡no vayamos a comparar! ¿O habré de obviar la realidad y ocultar los entresijos? En sus manos dejo, señor delegado, si habré de contar los quebraderos de cabeza de Torres Colomer para confeccionar su lista, con su marcha atrás y adelante: éste no va pero al final está porque el que iba a ir no quiere estar. O, siguiendo en el bando popular, el encaje de bolillos de Boiro que, superada la etapa de Pipino, parece que se hubo de aceptar imposición y arbitrio. ¿Puedo esconder esa erupción volcánica en que se convierte el BNG cuando se acercan las elecciones? Aunque en Rianxo hubo un candidato perseida, la lágrima de San Lorenzo la enjugará en Boiro la corriente del cilicio, bajo martirio y componenda, que también se han de atender las necesidades más humanas aunque el santo llore. ¿O he de ocultar las tribulaciones del puño y la rosa que a la hora de confeccionar listas por cada pétalo pincha con mil espinas? Que entre las mínimas ilusiones de Pobra y las escasas alegrías de Riveira, se encomienda al bálsamo de Rianxo y la promesa que parece resurgir en Boiro, a pesar de las dificultades para confeccionar la lista y del acecho de los buitres. Tampoco sería justo no mencionar el esfuerzo y tesón de los independientes de Ribeira, que a diferencia de los de Boiro, buscan su lugar desde las propuestas serias y el diálogo. O el experimento pobrense víctima de la píldora postcoital, que por confundir amor con sexo no se llegó a plasmar. ¿Y que decir de los asuntos y daños colaterales? ¿Dónde incrustar tren comarcal, consejo del centenario, adoquines de pizarra y demás? ¿Es o no menester más espacio, señor delegado? Besa sus juanetes y tal y tal, Alicia Fernández.