SÁLVORA | O |
15 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.LA Xunta puede conseguir lo que nadie logró en los últimos veinte años: frenar el crecimiento de Boiro. Si, como parece, aplica la tabla rasa con la ley del litoral que busca proteger la costa, pondrá en jaque, al menos durante dos o tres años, la economía del municipio. Es difícil comprender cómo se puede aplicar una norma que alcanzará al corazón mismo de la urbe. Alguien debe explicarlo.