Una especie poco atractiva para los intermediarios

Jose Manuel Jamardo Castro
J. M. Jamardo RIBEIRA

BARBANZA

Análisis Los profesionales deben diversificar su actividad poniendo en marcha nuevos sistemas de comercialización

03 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El erizo de mar es una especie muy abundante en las costas barbanzanas. Desde Ribeira hasta Carnota hay grandes cantidades y los marineros se han dado cuenta hace unos años de que el producto puede ser un buen complemento a sus actividades. En algunas regiones españolas, como Asturias, este tipo de marisco es muy apreciado, pues la gónada es utilizada por importantes restauradores. Pero una vez más, los profesionales son los que llevan todos los golpes. En Galicia apenas hay empresas que se dediquen a su transformación. En ocasiones, los marineros no pueden ir a pescar porque no hay compradores. En la actualidad, la mayoría de las personas que se dedican a recoger este producto saben de antemano la cantidad que deben sacar y a cuanto se lo pagan. Los trabajadores están siempre a expensas de la producción de una firma, que marca los topes y los precios a su antojo. Los tradicionales sistemas de comercialización van en contra de los intereses de los productores. El sector deberá empezar a pensar en otras metas y ofrecer otras alternativas. En Carnota, un grupo de mujeres se han constituido en cooperativa. Una de sus principales actividades es envasar gónadas de erizo. Poner este producto en las mejores tiendas de alimentación es mucho más fácil que venderlo por kilos. Tienen todavía un camino largo por recorrer, pero recibirán su recompensa si son pacientes y no se desesperan. La Cofradía de Lira apuesta por iniciativas como estas pues sus dirigentes saben perfectamente que es la única manera de poder subsistir y de diversificar la actividad. Los productores deberán asumir más riesgos para continuar manteniendo sus fuentes de ingresos. Su futuro está en juego y es necesario buscar alternativas.