Los nacionalistas decidieron seguir adelante con el proyecto sin el visto bueno del PSOE Las obras arrancarán en el tramo más próximo a la avenida Compostela
14 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.ROTONDA DE CONSTRUCCIÓN LENTA. La lentitud con la que se ejecutan las obras de construcción de la rotonda en la confluencia de la calle Ancha y la avenida de Avellaneda ha desatado las críticas de numerosos conductores. El Ejecutivo atribuye esta demora a la empresa adjudicataria del proyecto. Desde que el independiente Manuel Velo dejó el ejecutivo de Boiro parecía que la tranquilidad había vuelto a reinar en la casa consistorial. Pero las diferencias de criterio existentes entre los dos partidos que integran el gobierno local se hicieron patentes hace unos días, a raíz del plan ideado por el concejal de Urbanismo, Xoán León, para convertir la calle Ancha en bulevar. El edil expuso el proyecto en la reunión que los miembros de la comisión de Gobierno celebraron el pasado martes. Explicó que, en un primer momento, las obras afectarán al tramo más próximo a la avenida de Compostela, donde la empresa España está a punto de concluir la construcción de un bloque de viviendas: «Queremos aproveitar que esta firma vai urbanizar a rúa para solicitarlle xa que o faga segundo o proxecto de bulevar». El objetivo es habilitar una acera de 4,75 metros de ancho, en la que se instalarán bancos, papeleras y otro mobiliario; una zona de aparcamiento en batería de cinco metros y un carril para la circulación de vehículos. La ejecución de este proyecto supone la eliminación de los estacionamientos situados al lado de la mediana que divide la calle Ancha. Xoán León comentó a sus compañeros de Gobierno que éste es un primer paso, puesto que la intención a medio plazo es extender el plan a toda la avenida de la Constitución. Tanto el concejal de Urbanismo como sus dos compañeros de partido que integran la comisión de Gobierno dieron luz verde a la ejecución del proyecto, pese a que los dos concejales del PSOE que forman parte de este órgano mostraron su disconformidad. Los socialistas aportaron varios argumentos, entre los que figura la peligrosidad que, a su entender, entrañará ejecutar la obra en sólo un tramo de la calle.