El alcalde impuso un pacto de silencio

La Voz

BARBANZA

Hace ya tiempo que los convenios urbanísticos que el Concello pretende sacar adelante vienen ocasionando fuertes tensiones entre los grupos que integran el tripartito. Tanto es así, que el regidor local, Xosé Deira, llegó a imponer un pacto de silencio para evitar que los concejales hicieran declaraciones sobre el tema en los medios de comunicación. En un escrito que Deira remitió el 8 de agosto a todos los ediles del gobierno local, llega incluso a amenazarlos con la expulsión: «Comunícolle que calquera membro do goberno municipal, sexa do partido que sexa, que volva a emitir declaración pública algunha en relación con este asunto, quedará inmediatamente expulsado desde goberno; advertencia que teño trasladado a todos os concelleiros». El regidor boirense adoptó esta medida justo después de que Manuel Velo anunciara públicamente su rechazo hacia el convenio a firmar con el grupo Eroski, argumentando que, a su entender, esta empresa saldría muy beneficiada con la materialización de dicho acuerdo. Aunque en aquel momento, todos los concejales optaron por cumplir el pacto de silencio, se sabe que la medida no fue bien acogida por algunos miembros del Ejecutivo. Tras un pequeño paréntesis, el tema volvió a cobrar protagonismo cuando Deira anunció la inminente aprobación inicial de ambos convenios.