Vecinos rianxeiros y boirenses piden que lo aparten de su puesto Miembros de la Cofradía aseguran que el empleado lleva a cabo un trabajo impecable
18 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Vecinos de Taragoña, Abanqueiro y Cespón iniciaron hace unas semanas una recogida de firmas para mostrar su rechazo a la labor de uno de los vigilantes de la Cofradía de Pescadores de Rianxo. Los promotores de la iniciativa aseguran que el trabajador de la entidad marinera se excede en sus atribuciones y, al mismo tiempo, lo acusan de abuso de poder, entre otras cosas. La situación comenzó a complicarse hace unos meses, según afirma un portavoz de los afectados. Los problemas y enfrentamientos tienen lugar en los arenales y el vigilante es acusado de maltratar a la gente e incluso, en ocasiones, impide acceder a los arenales a los bañistas, siempre según la versión de miembros del colectivo que inició la recogida de signaturas. Otra de las discusiones más frecuentes es sobre la recogida de mejillones en las rocas. Muchos vecinos se dedican a coger este molusco para consumo propio, pero son expulsados de la zona si son sorprendidos, según aclaran los afectados. Normativa Por su parte, el patrón mayor del pósito de Rianxo, Baltasar Rodríguez Alcalde, defendió al operario del que dijo que cumplía correctamente su trabajo y con la normativa actual sobre pesca. El dirigente rianxeiro recalcó que en la actualidad está prohibido extraer mejillón de las piedras y el vigilante «cumpre co seu deber, que é non deixar coller este marisco», dijo. Para el mandatario, la actuación que está a desempeñar el hombre es «impecable». Baltasar Rodríguez comentó que los que más protestan contra el guarda del pósito son precisamente «os que van a roubar marisco ás praias. O que non é normal e que as produtoras estean todo o ano a limpar e a coidar as praias e despois veñan uns a levarse o seu traballo», subrayó. Denuncias Los vecinos llevan recogidas hasta el momento unas siete mil firmas, que presentarán ante las autoridades competentes para que el hombre deponga su actitud o deje de trabajar en las concesiones rianxeiras. Algunos afectados explicaron que hay varias denuncias presentadas ante la Guardia Civil por insultos, amenazas e incluso agresiones. Ahora esperan que alguien tome cartas en el asunto y la situación vuelva a la normalidad.