LA LLAVE
03 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.UNA ALTA proporción de lo que administrativamente se mueve en una casa consistorial gira en torno al urbanismo, de ahí que la población esté especialmente sensibilizada, sobre todo cuando se producen agravios comparativos que impiden hacer a unos lo que se permite a otros. Siendo como es un tema delicado, la Xunta debe mirar con lupa que se mueve en esta materia, y evitar ponerse exigente con unos, viene a cuento el caso de A Pobra, con las zonas de protección, y ser más condescendiente con otros a los que concedo el anonimato. Luego resulta que llegan por ahí salvapatrias que esconden intereses en lo más fondo de su sospechosa defensa de lo de todos, y acaban poniendo contra las cuerdas a quienes son víctimas de esas exigencias y condescendencias. Ya se sabe que en esta cuestión nunca se puede contentar a todos, pero de lo que se trata es de perjudicar lo menos posible.