Debate en la base del deporte rey

Ramón Ares Noal
Moncho Ares RIBEIRA

BARBANZA

Crónica | Cuadragésimo aniversario del Boiro Julio Díaz, Javier Maté, Amador y Chus Baleato asistieron a una mesa redonda moderada por Xosé Hermida en la que se habló del mundo del balompié más cercano a la población

03 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Con técnicos gallegos de primera fila (Julio Díaz y Chus Baleato) y ex jugadores de los equipos punteros de España (Javier Maté, del Real Madrid y Celta; y Amador, del Barça), y un moderador entendido en la materia (Xosé Hermida, periodista de El País y colaborador de la sección de deportes de la cadena Ser ) se podía pensar que la mesa redonda con la que se abrieron los actos del cuadragésimo aniversario de la creación del Club Deportivo Boiro giraría en torno a los típicos debates: convocatoria de la selección, Madrid-Barça o Barça-Madrid... Sin embargo, los tertulianos bajaron a la infrahistoria del deporte rey, a la actualidad más lejana de los jugadores y equipos del pay-per-view y el resultado fue un entretenido encuentro en el que el público-aficionado constató que incluso los profesionales del balompié saben lo que se cuece en los clubes modestos. Para empezar, el ex portero del Barça Amador subió la autoestima del numeroso público cuando proclamó su admiración por las instalaciones que hay en el municipio para el fútbol, asegurando que no era corriente en poblaciones de veinte mil habitantes. La discusión más jugosa fue la que se centró en el papel de los padres que tienen hijos en equipos inferiores de los clubes, y que, por lo general, casi exigen que sus vástagos sean titulares por sistema. Julio Díaz puso como ejemplo algunas entidades holandesas que prohíben a los progenitores ver a sus chavales hasta que éstos lleguen al primer equipo. Maté, entrenador de las categorías inferiores del Celta, contó su propia experiencia. Cómo los padres suelen pasar de querer pagar incluso el equipamiento de los niños, a, en poco tiempo, exigir imposibles al club. La conclusión de este apartado es que la actitud de los padres puede ser la antesala del fracaso de un chaval con dotes para el fútbol, pero también hubo autocrítica de los entrenadores hacia las entidades, que en ocasiones tratan de imponer la titularidad de futbolistas sólo por interés económico. Las dificultades del fútbol modesto salieron a la palestra, y los presentes llegaron a la conclusión unánime de que la Federación debe buscar sistemas de financiación para evitar que muera la cantera de este deporte: «El fútbol modesto es la base del profesional», apuntó uno de los tertulianos, y como tal, hay que protegerlo. Otras conclusiones del debate fueron que el deporte rey seguirá siéndolo durante muchos años, dados los intereses económicos que se mueven en torno a él; que en los colegios se juega cada vez menos a fútbol; y que el defecto de los españoles es que todos se creen sabios en la materia.