Boiro, en la encrucijada

| MONCHO ARES |

BARBANZA

LOS DATOS no engañan. Cuando en un pueblo se acumulan hasta cuatro debates distintos en torno al urbanismo, dos de ellos relacionados con la implantación de sendas áreas comerciales y otros tantos en torno al desarrollo de planes parciales, es que se encuentra en la encrucijada, una bifurcación con dos caminos: seguir como pueblo grande o empezar a creerse una pequeña ciudad. Toca a los gobernantes de turno hilar fino, porque un error puede condicionar el futuro de la villa, su expansión ordenada, su crecimiento económico; y estos deben ser valientes a la hora de tomar decisiones, que es para lo que están, dejando de lado electoralismos y ambiciones ajenas al interés general. Uno puede ser recordado en la historia como héroe o villano. Quienes se quedan en un estadio intermedio, desaparecen de la memoria colectiva, para bien y para mal.