?ara la compra del inmueble y la adecuación de las instalaciones, la Obra Social de Caixa Galicia destinó una cuantía económica que supera el millón y medio de euros. Manuel Aguilar explicó que, al variar la funcionalidad del centro, será preciso realizar unas pequeñas obras como, por ejemplo, la colocación de un baño geriátrico. «En principio este inmueble estaba pensado para personas que se valen por sí mismas, por lo que ahora tendremos que hacer unos pequeños cambios», apuntó. Las instalaciones cuentan con una cocina, lo que aún no tienen decidido los gestores es si se contratará un servicio de cátering o se harán los almuerzos allí mismo. Entre las dependencias con las que cuenta el centro se encuentra un amplio comedor; un aula de informática dotada con 14 puestos informáticos; una sala de exposiciones especializada en temas de medio ambiente; un espacio habilitado para sesiones de fisioterapia; un pequeño gimnasio; y un despacho para la dirección. Todas las habitaciones cuentan con amplios ventanales, algunos de ellos con vistas a la ría de Arousa. El presidente de la Obra Social de Caixa Galicia aclaró que las instalaciones carecen de barreras arquitectónicas y que estarán perfectamente adaptadas para personas dependientes. Además, está instalado un sistema de paredes móviles que permite redistribuir de forma muy fácil las habitaciones del centro de enfermos de alzhéimer.