LA LLAVE
08 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.LOS COMENTARIOS sobre el bum urbanístico que está viviendo la comarca han pasado a ocupar el número uno de las conversaciones: en el ascensor ya no se habla del tiempo, sino de que el vecino ha puesto su piso en en el mercado en vista de los precios que se barajan; en algún templo se han repartido hojas parroquiales desmintiendo que la Iglesia tenga intención de vender un terreno a una constructora para levantar una urbanización; los mentideros políticos apuntan a corruptelas de éste o de aquel munícipe; en las tertulias de café siempre sale alguien afirmando que va a comprar una vivienda por una porrada de euros... Lo común de toda esta intercomunicación social es que en casi todos los casos se nota una especie de temor: Que comprar un piso se antoja misión imposible, que a aquel le llenaron el bolsillo, que al otro lo callaron con dinero... intereses, sólo intereses, puros o impuros.