LA LLAVE
04 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.ESTE AÑO parece haber comenzado con mal pie para la comarca en lo que al mundo marino se refiere. Mucho van a tener que variar las cosas para compensar lo sufrido hasta la fecha. Primero fue el desmantelamiento de la conservera Calvo en Esteiro, la empresa más grande de la zona. No es sólo que una compañía que asegura ser gallega se lleve su producción muy lejos de la tierra de Castelao, sino que, al efectuarse la limpieza del pescado en otros lugares, se reducirán las descargas de túnidos en Ribeira y A Pobra. En otras factorías está ocurriendo algo similar, aunque la voz de alarma todavía no ha saltado. Después llegó la muerte de toneladas de berberecho en la ría noiesa y el cierre anticipado de una actividad de la que dependen directamente en el municipio más de mil familias. Casi nada. Por si todo lo anterior fuera insuficiente, secuestran a un armador de Ribeira. Menudo inicio.