Prevaricación

| MONCHO ARES |

BARBANZA

LOS COMERCIANTES de Boiro tienen el derecho legítimo de defender sus negocios, pero no pueden exigir al gobierno municipal que prevarique, porque sería una ilegalidad que el Concello negara las licencias a las áreas comerciales, y esas decisiones cuestan severas condenas. Los industriales deberían encauzar sus reivindicaciones por otros derroteros, como la exigencia de más contraprestaciones, la prioridad para establecerse en torno a esas grandes superficies e incluso que el ejecutivo local destine parte de los beneficios que supondrán las construcciones a profesionalizar y mejorar el comercio tradicional. La otra batalla está perdida de antemano y centrarse en ella es perder fuerza, porque la sinrazón ya se sabe que tiene efecto bumerán. Otra cosa es que se modifique el plan urbanístico para limitar estas instalaciones, o que se impidan las recalificaciones con estos fines.