Una jornada con las rederas

Jose Manuel Jamardo Castro
J. M. Jamardo RIBEIRA

BARBANZA

S. BALVÍS

Crónica | Acto inaugural en O Son El presidente de la Xunta acudió a la villa sonense para asistir a la puesta en marcha de la nave de las atadoras que hasta ahora tenían que realizar sus labores al aire libre

08 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Ya es oficial. Las rederas de Porto do Son pueden trabajar bajo techo. Tienen un testigo de excepción: el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, que quiso estar ayer a su lado para conmemorar el día internacional de la mujer trabajadora en la inauguración oficial del inmueble. Fue una auténtica fiesta. Besos, abrazos, sonrisas, felicitaciones, muchas promesas y buenas palabras. Una de las personas más felices era sin duda alguna, María Jesús Agraso Calo, presidenta de la agrupación de rederas de O Son y de Galicia . El esfuerzo que lleva realizando en los últimos años para conseguir un techo para sus compañeras fue impresionante. Pero en su rostro se podía apreciar la felicidad personificada. Y aún por encima, logró que a la jornada acudiese ni más ni menos que el presidente de la Xunta. Agraso consiguió que la mayoría de compañeras de toda Galicia acudiesen ayer a la localidad sonense. Hicieron novillos, como ella misma reconoció, para estar todas juntas en una jornada tan especial. Algunas ya llegaron por la mañana. Otras, a primera hora de la tarde. La presidenta quiso que del logro participasen todas. La nave de las rederas se construyó en la zona portuaria y contó con el apoyo económico de la Consellería de Pesca y la Cruz Roja a través del proyecto Singra. El frío y el viento hacían de una jornada de fiesta en una tarde desapacible. A pesar de las cuestiones meteorológicas, decenas de personas acudieron a la llamada oficial. La llegada de los invitados llamaba la atención. Mientras los hombres se apostaban en el lado derecho del edificio, las mujeres se colocaban a la izquierda, situación que provocó más de un comentario entre los asistentes. Carmen Gallego, la conselleira de Pesca, no paró de dar besos en toda la tarde. O no la dejó la presidenta, que se empeñó en que tenía que saludar una a una a todas sus compañeras. Y lo logró. La responsable de las rederas fue la encargada de abrir el acto protocolario. Agraso agradeció públicamente al presidente de la Xunta que fuese a celebrar el día internacional de la mujer con ellas. Habló de las penurias del colectivo que todos los días, con frío o calor, tenían que estar en el muelle arreglando las redes para que los barcos pudiesen salir al día siguiente. Insistió en que quieren un empleo digno y de calidad. El alcalde, Ramón Quintáns,, agradeció a Touriño que eligiese O Son para la jornada. Pero también le espetó que la villa necesitaba del cariño de las inversiones que anteriores gobiernos no atendieron. Touriño comprometió el esfuerzo del Gobierno gallego para seguir avanzando en la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Reconoció que aún perduran situaciones de desigualdad y anunció que trabajarán en profundizar en las iniciativas que resuelvan este problema. Por último, los asistentes se trasladaron al puerto para inaugurar el monumento a las mujeres trabajadoras, obra del artista noiés Nacho Costa Beiro.