Cosas de la gente Las segundas jornadas sobre el patrimonio marítimo barbanzano han servido para que muchas personas valoren más la importancia del elemento marino
27 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La responsable de la entidad O Faiado, Luisa López , promotora, con el apoyo del Concello boirense, Diputación y Xunta, de las jornadas sobre el patrimonio marítimo, está más que satisfecha con el resultado de esta segunda edición. Esta incansable mujer consiguió, llamando a una y otra puerta, que un técnico de Patrimonio, Carlos Beiro , hablase sobre la etnografía marítima en la zona. También se ganó para su causa didáctica al escritor Daniel Bravo , que desmenuzó, en la última sesión de las jornadas, las características de aquellas antiguas fábricas de salazón catalanas que, además, también hacían las funciones de vivienda. Para terminar, después de tanta charla, la directora de la sala boirense se llevó al grupo de asistentes de excursión, no sin antes haberles ofrecido un refrigerio. La comitiva se deleitó contemplando la exposición Tempos de vela , con imágenes de Adolfo Enríquez reunidas por Ramiro Villoch . La guinda la puso la posterior visita a lo que queda de aquellas factorías y a una casa catalana de Barbanza que conserva la belleza de la época de su construcción. En los salones del restaurante Punta Couso de Aguiño hay platos que, sólo con escuchar el nombre, se le abre el apetito a uno. ¿Quién puede quedarse con las ganas de saborear unos mejillones al horno, unas perdices de caza a la cazadora o un helado de chocolate napado con miel de naranja? Seamos realistas, muy pocas personas pueden afrontar sin sucumbir estas deliciosas tentaciones. Si el comensal no sabe qué platos elegir, tiene siempre a mano al metre, Daniel Gerbau , que sabe aconsejar en cada momento lo más adecuado. Lo dicho, toda una tentación. Fieles a la tradición, los trabajadores de Correos en A Pobra se juntaron para ir de comida, que no todo va a ser trabajar. El restaurante elegido para el opíparo banquete fue A Cascada, regentado por Anxo Rodríguez García . El menú, gallego y típico de la época: un buen cocido con unas deliciosas filloas de postre. Si los platos eran tradicionales, el vino era 100% de la comarca. Los comensales dieron buena cuenta, nada menos, que de unos caldos Altares de Posmarcos, de la bodega de Francisco Crusat , elaborados con uva albariño. Si algo puede decirse es que la plantilla de Correos en A Pobra sabe lo que es bueno y que el restaurante A Cascada está otra vez en plena forma, con el propósito de ofrecer lo mejor de lo mejor a sus clientes. Sin ser 22 de diciembre y sin necesidad de cubrir una quiniela, los vecinos de Outes, o quienes efectúen sus compras en este municipio, pueden recibir la agradable sorpresa, nada menos, que de un fin de semana pagado, para dos personas, a Cabeza de Manzaneda. Este interesante premio lo ofrece la patronal que preside Marcos Romero. Las preciadas rifas se dan gratis en los locales adheridos.