Sin disculpa

| MONCHO ARES |

BARBANZA

POR QUÉ será que uno siempre tiene la impresión de que los peores temporales son aquellos que llegan sin aviso. A decir verdad, los informativos del viernes ya daban cuenta de que Galicia estaba en situación de alerta por el mal tiempo, lo que ocurre es que todo hijo de vecino piensa (o prefiere hacerlo) que en tanta extensión difícilmente le va a tocar a él penar con las inclemencias. Cuando sólo era el bueno de Mariano Medina el que nos alertaba de estos cambios inesperados, con un nivel de acierto más bien bajo y sobre un mapa de isobaras en blanco y negro (más o menos), teníamos disculpa para responsabilizar a todo quisque de los vientos que se llevaban los tejados y de las aguas que inundaban las casas; pero hoy la información llega por todos lados y la tormenta sólo debe coger desprevenidos a quienes carecen de acceso a las nuevas tecnologías.