Reportaje | Inseguridad vial en las calles En trece meses, 25 personas sufrieron atropellos en los núcleos urbanos de los municipios de la zona de Barbanza; el 70% de los afectados eran mayores de 65 años o menores de 12
27 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?l parque automovilístico está aumentando de forma paulatina en la comarca. Esta es la principal causa argumentada para justificar el incremento del número de atropellos en los municipios de esta área geográfica, aunque no es la única. Los despistes y las prisas de viandantes y conductores, junto con la falta de visibilidad, el poco respeto a las señales o la elevada velocidad de algunos vehículos están detrás de alguno de los arrollamientos de personas en los últimos 13 meses, muchos de ellos registrados sobre pasos de peatones. Desde el 4 de enero del año pasado, en que una vecina de Aguiño resultó herida al ser atropellada por un turismo en la avenida del Malecón de Ribeira, han sido 25 las víctimas de este tipo de accidentes. La última se registró a las siete y media de la tarde del pasado jueves en la calle Principal de Boiro, cuando un todoterreno que llevaba una desbrozadora en el remolque tiró al suelo a un vecino de la localidad. Al parecer, el conductor no se percató de que había golpeado al hombre, por lo que no se detuvo. La Guardia Civil de Tráfico no ha podido dar todavía con el paradero del automovilista. Golpe en la cabeza La víctima fue un hombre que responde a las iniciales B.?N.?P.?, de 85 años, que, al parecer, se disponía a cruzar por un paso de cebra. Al caer, el octogenario se golpeó con la cabeza en el asfalto y se abrió una brecha en la cabeza de la que brotaba abundante sangre. Por este motivo, el herido fue trasladado al Hospital Comarcal da Barbanza. En los últimos trece meses se registraron 22 atropellos en los que hubo dos víctimas mortales, diez heridas graves y doce leves. Los más dramáticos ocurrieron en la villa de Noia los días 17 de noviembre y 17 de diciembre. En estos siniestros perecieron dos mujeres de 78 años y otros dos octogenarios resultaron heridos graves. En la villa noiesa tuvo lugar otro atropello en octubre pasado. Dos personas de 45 y 50 años que estaban corriendo sufrieron contusiones de carácter leve. En Ribeira y Boiro tuvieron lugar cinco siniestros en cada localidad. Los más graves sucedieron en la capital barbanzana, donde cuatro de las cinco víctimas registradas padecieron importantes traumatismos. En los municipios de Outes y Rianxo hubo un par de personas arrolladas por vehículos, con dos heridos graves y otros dos leves. El otro siniestro, en el que un peatón sufrió lesiones de diversa consideración, ocurrió en Porto do Son. En calles de las villas pobrense, muradana y lousamiana hubo un herido leve en cada una. Un dato significativo de todos estos accidentes de tráfico es que en casi el 70% de ellos se vieron implicados peatones de más de 65 años, o niños menores de 12. Desde algunos sectores se apunta que estas personas son las más vulnerables, pues las primeras tienen menos reflejos y las segundas prestan poca atención a los peligros de las carreteras. Los responsables de algunas policías locales de la comarca indicaron que están ultimando campañas para extremar la vigilancia en las calles para que los conductores respeten los pasos de peatones, y que estos últimos crucen por los lugares habilitados a tal efecto.