Diez institutos tuvieron vigilancia en el arranque del plan antidroga

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri RIBEIRA

BARBANZA

S. BALVÍS

La comisaría hará inspecciones en Ribeira, y la Guardia Civil, en el resto de los municipios Policías vestidos de paisano dieron a conocer la campaña a los responsables de los inmuebles

11 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?l plan de lucha contra el tráfico de drogas en los centros educativos, promovido por el Ministerio de Interior, arrancó en la comarca con presencia policial en diez institutos. Agentes de la policía nacional y la Guardia Civil, coordinados en algunos casos con municipales, serán los que se encarguen a diario de poner coto a la distribución de estupefacientes entre los estudiantes. En buena parte de los centros de secundaria de la zona, los agentes acudieron, con motivo del arranque de la campaña del Gobierno central, a los inmuebles educativos para comunicar a los directores el inicio del plan y, de esta forma, recabar información acerca de los horarios de clases y actividades extraescolares, y cuáles son las zonas más conflictivas. Fuentes de los cuerpos de seguridad comunicaron que las patrullas uniformadas pasarán por las inmediaciones de los institutos casi a diario y que, en algunos casos, los agentes acudirán vestidos de paisano para luchar de forma más efectiva contra el tráfico de drogas. Las horas de entrada y salida de las clases y el recreo serán los intervalos más frecuentados por los guardias. De velar por la erradicación de los estupefacientes en los institutos de Ribeira se encargarán los integrantes de la policía nacional; y en el resto de los municipios las labores de vigilancia serán efectuadas por miembros de la Guardia Civil. De forma ocasional, también prestarán sus servicios los policías locales. Normalidad Los profesores de la comarca consultados comentaron que los alumnos recibieron la presencia policial con bastante normalidad: «Como é un tema que saíu bastante nos medios de comunicación, aos rapaces non lles estrañou porque xa sabían por que estaban alí», destacó un docente de la capital barbanzana. Está previsto que en los próximos días los agentes amplíen las labores enmarcadas en el plan antidroga del Ministerio del Interior a otros centros de secundaria de la zona. De no ser así, algunos profesores consultados comentaron que solicitarán la presencia de los cuerpos de seguridad. Asimismo, educadores barbanzanos manifestaron que, con anterioridad a la puesta en marcha de la campaña del Gobierno central, la mayor parte de las veces que telefoneaban a los agentes para requerir su presencia en la zona se debía a la llegada de gente ajena a la comunidad educativa. «Cuando notamos que hay movimientos raros de personas que no tienen nada que ver con el centro, pedimos a la policía que se pase unos días por aquí y el problema queda ya zanjado», explicó el responsable de un instituto boirense. Los agentes barbanzanos centrarán sus esfuerzos en poner coto al trapicheo de estupefacientes, especialmente de cannabis, y en evitar la presencia en los recintos educativos de pequeños vendedores de sustancias. Los policías piden, en la medida de lo posible, la máxima colaboración de los integrantes de las directivas. En un principio, el Ministerio de Interior tiene previsto que la campaña de lucha contra el tráfico de drogas en los inmuebles educativos tenga una duración mínima de dos años, aunque puede ampliarse si se considera necesario.